Sobre cómo la laguna de Fúquene cautivó a los estudiantes de Ubaté

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3 months ago

Villa de San Diego de Ubaté, Cundinamarca. 12 de junio de 2018

 

 

Bajo la tenue luz del sol y acompañados por la brisa fría de la mañana que siempre guarda el despertar en la laguna de Fúquene, cientos de niños y jóvenes lograron conocer para enamorarse del paisaje enmarcado por montañas, donde aprendieron a respetar el agua, el cielo y una tierra llena de vida.

 

Después de varios minutos dejaron a un lado, los cuadernos, libros y responsabilidades escolares para dedicarse a explorar por ese mundo desconocido para muchos y común para otros, pero ninguno, aún reconocía cuánto daño, se le viene realizando a la laguna con las labores domésticas, agropecuarias e industrial que se cumplen en la región, las cuales impactan de forma negativa el ecosistema.

 

Allí, junto al hotel El Refugio, donde se observa el trabajo del banco de maquinaría de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR, lograron reconocer la labor de recuperación hidráulica que lidera la entidad, donde se busca entre otras acciones, devolverle espacio de almacenamiento al humedal y así soportar los caudales que diariamente recibe de los ríos y quebradas presentes en la región.

 

En medio de la operación constante de los equipos, los estudiantes se llenaron de preguntas y respuestas entregadas oficialmente por los profesionales de la CAR, quienes recordaron que muchas de las acciones realizadas en las zonas altas de montaña y páramo vienen aportando sedimentos al complejo lagunar.

 

“Hoy aprendemos a cuidar el medio ambiente, vemos las problemáticas que estamos generando y también como podemos ayudar y colaborar para salvar nuestra la laguna. En la zona rural en la agricultura debemos hacerla menos dañina, porque esa tierra se va corriendo y termina aquí en la laguna; en la parte urbana cuando nos bañamos y desperdiciamos agua, la contaminamos y termina en la laguna causándole daños”, manifestó Edwin Murcia estudiante de último grado de bachillerato.

 

Durante varias horas, alumnos y docentes hicieron parte de la ruta del conocimiento por cinco estaciones, donde con lúdica y recreación también lograron obtener conocimientos sobre la necesidad de reforestar, cuidar y proteger las fuentes hídricas, los páramos, implementar buenas prácticas ganaderas, agrícolas e industrial que le permitan alargar la vida de la laguna de Fúquene.

 

La docente Sonia Paola Rincón Sarmiento, resaltó cómo desde un espacio regional y propio, se puede hacer conciencia sobre el daño que como seres humanos le estamos haciendo al planeta, “Es el contraste, porque venimos de la parte rural donde hay nacederos de agua pero también se están acabando, donde el hombre es el responsable del 100%. Hoy sentimos la CAR como entidad cercana y no lejana, es otra forma de verla, porque nos está educando desde el ejemplo, con el trabajo que vienen desarrollando para recuperar la laguna, especies nativas, páramos, la cuenca y conocer parte de nuestra historia”.

 

Durante dos días, al menos 380 personas que integran la comunidad escolar entre alumnos, profesores y padres de familia, se dejaron cautivar por la magia que conserva la laguna de Fúquene y llevarla en el corazón.

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