Estudiantes y maestros que ya creen en el río Bogotá

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3 weeks ago

Soacha, Cundinamarca. 21 de noviembre de 2018

 

 

¡Sorprendidos! Así quedaron los estudiantes de trabajo social de la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca. Una grata sorpresa, contada desde la experiencia y los ojos de la docente Claudia Usaquén y la estudiante Lorena Chalá.

 

Para algunos, hablar de trabajo social como profesión, es hablar del valor de la cercanía y el trabajo con la comunidad, donde hay proyectos cargados de pasión y tesón, que están allí para orientar a las personas en distintas dinámicas sociales.

 

Pero para los jóvenes de las Universidades La Salle, Distrital, Uniminuto Soacha, y por su puesto Colegio Mayor de Cundinamarca, es hora de que el trabajo social se involucre también con temas tan importantes como trabajar en la Gestión del Riesgo y el cuidado del medio ambiente. Es por esto que durante el 2018 estos jóvenes tomaron la materia Gestión del Riesgo como electiva en sus pénsums para conocer qué pueden hacer al sumarse a la titánica labor de recuperar y volver a la vida el Río Bogotá.

 

La profesora Claudia Usaquén, una mujer apasionada por su labor y profesión como trabajadora social y especialista en Desarrollo Humano, sabe que todos los días son para vivir con fuerza y pasión. Ella, con su voz tranquila y su forma práctica de explicar, ha llegado a cientos de alumnos a lo largo de su carrera, por eso no dudó en buscar el apoyo de la CAR para dar un paso más con sus estudiantes.

 

Así recuerda la idea de llevar a sus estudiantes a conocer las obras y el cambio que ya tiene el Río Bogotá: “Pensamos en una salida de campo dentro del proceso de aprensión de conocimientos en Gestión del Riesgo con los estudiantes, para que al ver las acciones que se han consolidado a lo largo del río Bogotá, los estudiantes entiendan que el componente social ha sido fundamental y seguirá siendo para que la gente tome conciencia y cuide este importante recurso.”

 

Así, y luego de aprender conceptos y términos clave, estos jóvenes se dieron cita muy temprano. Desde las 7 de la mañana fueron a encontrarse con el equipo de la CAR que una vez les entregaron chalecos salvavidas y algunas indicaciones de seguridad, los llevaron a recorrer las zonas recuperadas, adecuadas y mejoradas del río Bogotá.

 

Para Lorena Chalá, además de ser una sorpresa, con emoción asegura: Para mí fue un súper aprendizaje, pues somos habitantes de Bogotá y a veces nos alejamos de esa realidad. Ver cómo podemos navegar el río, cómo este se ha recuperado, no hay basura, no hay malos olores, me ha dejado sorprendida y entusiasmada a derrumbar esos mitos de que el río era lo peor”.

 

La CAR con sede en Soacha, además de acompañar con sus trabajadores sociales estos recorridos para distintas comunidades, ha sumado esfuerzos con la academia para que jóvenes, maestros y sus familias, conozcan la importancia del río Bogotá, y el valor del trabajo hecho allí, que mejora la dinámica y le devuelve algo de la riqueza natural que le han quitado al río.

 

Mientras iba en la lancha, la profesora Claudia pensaba en todo lo que pueden aprender sus estudiantes al salir y ver el medio ambiente que les rodea. Asegura que lo más importante es la conciencia: cambiar y generar conciencia en la gente.

 

Para Lorena y sus compañeros, más que emocionante, esta forma de aprender fuera del aula, y aprender cómo se ha mejorado el río Bogotá es un As bajo la manga, por eso asegura: “Si la gente conociera así en vivo, sintiendo como pasa el río Bogotá debajo de una lancha, lo imponente e importante que es, tomarían más conciencia y se sumarian a ese trabajo que hace la CAR de la mejor manera, dejando de hacer actividades que ponen en riesgo las mejoras que ya se ven en el río.”

 

Con la experiencia de estas dos mujeres, hoy se puede afirmar que los estudiantes y la comunidad educativa que acompañaron el recorrido sí creen en el río Bogotá y se comprometen a luchar desde su experiencia por su cuidado y conservación.

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