Luchando por un río vivo, limpio y en su cauce

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2 months ago

La Mesa, Cundinamarca, 27 de diciembre de 2018.

 

 

Con hablar amable y pausado, Orlando Piñeres Leal cuenta que desde hace 5 años es veedor ambiental. Proviene de la ciudad de la lechona, Mariquita, Tolima. Su acento no lo delata, con los años que lleva fuera de su tierra natal se le fue perdiendo.   Su principal acción ha sido la de gestionar la recuperación de La Carbonera, una quebrada que atraviesa el centro urbano del Municipio de La Mesa.

 

“Me preocupo mucho por la conservación, preservación, limpieza y reforestación de los afluentes, especialmente por la quebrada La Carbonera. Es mi mayor preocupación”, cuenta Don Orlando con expresión de desasosiego en el rostro.  Su mayor inquietud es el nivel de deterioro ambiental en el que se encuentra la quebrada. Con decepción relata que unos metros después de su nacimiento, La Carbonera comienza a recibir las aguas sucias provenientes de sus habitantes. Hace una pequeña pausa para recordar algo que tiene atascado entre sus recuerdos, hasta que finalmente lo consigue y sigue con su historia, contando que en las investigaciones hechas a la quebrada han descubierto innumerables violaciones a la ley ambiental. La ronda de La Carbonera ha sido invadida, desviada y deforestada. Con tristeza e indignación apunta que la quebrada está totalmente contaminada.

 

“Hay una reseña histórica donde hablan de que hace unos 25 o 30 años se podía pescar ahí, bañarse, incluso había biodiversidad de fauna y flora como cangrejos, peces, colibríes y aves migratorias”, con nostalgia recuerda Don Orlando, que, a pesar de no ser oriundo de la región, siente dolor al ver el mal cuidado que se le está dando a este recurso natural.

 

Este Tolimense, amante del medio ambiente, ha hecho todo lo que está en sus manos por la conservación de esta fuente hídrica. Ha logrado realizar brigadas de limpieza y reforestación; y con buen ánimo habla sobre la creación de una asociación ambiental, que tiene como propósito darle una mayor importancia al trabajo en equipo que se está haciendo en pro de la conservación de los ríos.

 

“El objetivo fundamental es recuperar nuestros ríos. Dejar al río vivo, limpio y en su cauce. Transformar el pensamiento hacia un sentido más ambiental, haciéndonos entender que la naturaleza no necesita de nosotros, pero nosotros sí necesitamos de ella”, explica con la calma de alguien que siente que su camino va por buen cauce.

 

Para este tolimense acogido en el seno “mesuno” (gentilicio de los nacidos en La Mesa), su mayor felicidad es la conformación de esa asociación, porque ya no es una sola persona la que lucha por el cuidado de los ríos de la región, sino que ya hay una congregación entorno a esa noble causa.

 

“Vamos a estar dando esta batalla limpia, contundente, haciéndonos sentir con marchas propositivas, que poco a poco generen conciencia en las personas” puntualiza este luchador ambiental con esperanza.

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