‘Sumapaceños’ sí cuidan sus aguas

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Bogotá, D.C. 22 de noviembre de 2018. 

 

“Debemos mantener el páramo y las cuencas en buenas condiciones porque de ahí depende el agua, hay que cuidar el páramo, hay que cuidar el medio ambiente”. Ese es el mensaje de Liberato Tautiva Mora sobre el páramo de Sumapaz. Al conversar con él, se nota lo orgulloso que se siente de ser ´sumapaceño’ y de cuidar su entorno natural.

Liberato vive en la vereda Santodomingo corregimiento de San Juan en la localidad 20 Sumapaz. Tiene una ‘finquita’ con pastos naturales y sembrados para manejar el ganado. “Vivo con mi esposa y un hijo, tengo la precaución de tener las reservas hídricas muy bonitas y bien cercaditas, protegemos el agua muy bien porque me ha gustado eso toda la vida”, afirma.

Este hombre amable y de mediana estatura es el representante legal de la Asociación de Acueducto y Alcantarillado del corregimiento de San Juan Sumapaz, asociación que se benefició con un proyecto de Emprendimiento Social para la Conservación Ambiental – ESCA, que promueve la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca - CAR, y que busca desarrollar procesos de participación social y comunitaria, reforestación, cuidado de los árboles y plantas, y especies nativas de flora y fauna, así como el aislamiento de forma adecuada y pertinente.

Y es que el paisaje de Sumapaz no tiene comparación. Sus aguas y frailejones se mezclan con la tranquilidad de la zona y la amabilidad de sus habitantes. Las quebradas y ríos que surten la quebrada La Honda, siguen su camino hasta el río Pilar, que grande y fortalecido, desemboca en el río Sumapaz para luego recorrer un largo viaje hasta Girardot. 

“Se nos hizo muy buena idea, estamos muy contentos porque iba a salir este convenio y sería un gran logro en vista de que se necesita mucho el manejo de la cultura sumapaceña en cuanto a la siembra de árboles, y pensar en que es necesario darles rendimiento a las cuencas hídricas, para que estén limpias y que la gente ojalá lo sepa manejar”, sostiene Liberato lleno de optimismo. 

A pesar de que el proceso tuvo algunos inconvenientes administrativos, esto no fue impedimento para llevar a feliz término esta iniciativa. Según nos cuenta Liberato, cercaron algunas reservas pequeñas de algunas fincas donde hay nacederos y que estaban a la deriva con el pisoteo de los animales y poco cuido. 

“Le propusimos a las personas dueñas de esas fincas para que dejaran cercar o que ellos se comprometieran a cercar, porque era un beneficio para ellos y para las reservas naturales, entonces era necesario hacer eso y ahí es donde vemos las buenas ideas para hacerlo, pues se requiere”, agrega.

De esta forma, la CAR continua aportando al cuidado y conservación de los recursos naturales de la mano con las comunidades, quienes habitan con los ecosistemas que dan vida. 

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