Una tradición que perdura, la recompensa de cuidar los bosques

Image

2 months ago

Susa, Cundinamarca. 29 de Junio de 2018

 

 

Cosechando las enseñanzas que durante muchos años cultivo su padre, Ana Elvia Almanza Martínez, evoca con su dulce mirada ese tiempo cuando caminando junto  a su padre por la empinadas montañas de Susa, allí, en medio de ‘monte’, aprendió de la sabiduría tradicional sobre la importancia de cuidar y preservar cada árbol, animal o nacederos de agua.

 

Décadas después, esta mujer que nunca abandonó su tierra natal, arropó con sutileza esa enseñanza y decidió regalarle al planeta y a los seres vivos 1.54 hectáreas de vida, allí en medio de la vereda La Fragua  en el municipio de Susa, se cuidan y protegen árboles nativos como alisos, robles, mano de oso y otros con que le regalan aire puro pero que al mismo tiempo sirven como soporte para el nacimiento de esos pequeños hilos de agua que se entretejen en el lugar.

 

La frondosidad de las plantas es acariciada por la brisa fría que ondea en el Valle de Ubaté, un lugar que sirve de albergue a cientos de aves, las cuales encuentran en esta zona, un espacio para descansar de sus largos vuelos pero también para anidar y continuar con el ciclo otorgando vida a diferentes aves, esos mismos que con sus trinos, encantan y armonizan las montañas de la región.

 

“En el monte se encuentran conejos, ruchos, jaras y de toda ave por cantidad, podemos decir que aquí hay lo mismo que antes, porque nos dedicamos a cuidar cada árbol, a no cortarlos y solo recogemos la leña que cae ya seca y es la que usamos”, dice Ana Elvia desde el calor de su casa, donde se resguarda de la intensa lluvia que cae por estos días.

 

En medio del quehacer cotidiano, que inicia muy temprano, empieza su día el cual va desde el ordeño, alimentar los animales de la granja, cocinar, cuidar sus plantas y cultivos, esta campesina resalta que ahora existe más cuidado para proteger los animales, esos mismos que en otrora eran cazados sin medida y ni piedad.

 

De aquella intención y dedicación por cuidar el bosque nativo, le permitió a esta mujer vincularse al programa Banco2, una iniciativa que le apuesta a la conservación de los ecosistemas, donde las personas vinculadas reciben un pago por servicios ambientales, con esos recursos que algunos aportan, logran hacer compras y mejorar la calidad de vida y la de sus familias.

 

Desde la finca Los Fiques, Ana Elvia espera que más personas se vinculen al programa y les permitan a otras familias en la zona rural, acceder a los recursos por compensación ambiental, y entre todos lograr la protección ambiental que es responsabilidad de todos .   

 

Etiquetas: Susa, BanCO2,